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Sólo estamos buscando al Hombre.
No necesitamos otros mundos. Necesitamos espejos.
No sabemos qué hacer con los otros mundos.
Un sólo mundo, el nuestro, nos es suficiente; pero no podemos aceptarlo tal y como es.
Solaris ~ Stanisłav Lem

domingo, 31 de octubre de 2010

A la Luz de las Sombras I*

  Era, al principio, el vacío y el todo y no existían las cosas. Fue el Plan y de él nacieron las Tres Casas.
  Eran la Casa de los Estelares, que aunaron luz y sombra, vacío y materia y del Caos hicieron las grandes cosas, las estrellas, los muchos mundos y el firmamento entero. Al Caos lo relegaron a la sombra sin forma mientras el Plan no llega a su final.
  Eran la Casa de los Terrenales, que de los vastos páramos erigieron montañas y esculpieron cañones y crearon los mares y la roca y el metal. De las yermas llanuras surgieron las plantas que ahondan sus raíces y los animales que reptan y los mundos florecieron.
  Y eran la Casa de los Espectrales, que infundió en los seres el ánimo del Hálito Primero y nacieron la mente y la gloria en los animales que se alzaron desde el légamo.

  Pero los Estelares y los Terrenales no conocían de la gloria de la conciencia y quisieron desterrar a sus hermanos y destruir sus obras.
  "Son una mancha", dijeron los primeros, "servidores de la sombra, baluartes de su soberbia y cauces de su mal".
  "Son la más brillante de las obras", dijeron los segundos, "el corazón y los ojos del Plan se encarna en ellos y sus acciones".
  Y comenzó la guerra que sacudió los mundos y los planos en que crecían crujieron y sufrieron. Pero al fin de la destrucción, los Espectrales marcharon a su hogar, dejando atrás en la inmensa y fría soledad del anochecer a sus ahijados.

  Con la marcha de la Casa de los-que-no-son, la guerra acabó y la paz reinó bajo la tensa tutela de las Casas de los Materiales. Y los conscientes crecieron en agonía frente al cruel reinado de los que no les amaban.

  Pero la Casa de los Espectrales dejó tras de sí regalos para ellos. La sombra de la maravilla que poseían, que iluminaría su amanecer a la existencia. Estos eran los Cristales, que habrían de alimentar durante eones los rugientes hornos con la fuerza de sus corazones mientras no regresasen sus verdaderos amos y señores.

  Cuando el Caos alce su mirada a los mundos y la luz de los corazones se extinga, cuando la Casa de los Estelares y la Casa de los Terrenales no basten para sostener su negra mirada...

viernes, 8 de octubre de 2010

Supongo

  Me acerco. Contemplo brevemente el brillo de los ojos. Suspiro. Sonrío cuando mis labios rozan los suyos. Con suavidad alzo su barbilla y se me corta la respiración.

  Gran cosa la nostalgia.

  Pero sí, este retorno espinoso es estético, es funcional.

  sgae.es is down
mcu.es is down
    promusicae.es is down
  Y mañana podrán estar 'up', pero entre tanto se multiplican como esporas los artículos y las opiniones referidos a estas acciones, eso es lo que importa.

  Uno aprende grandes cosas. Existen aquellas leyes universales, pero no son como uno esperaba que fuesen. Son leyes tan universales como particulares. Me explico. Nuestro caso es extraordinariamente especial pero, sobre todo, es absolutamente ordinario. La forma en que se ha desarrollado mi duelo y todas esas mierdas es irrevocablemente normal. Todas esas fases de costumbre, todos sentimientos de obligada presencia se han cumplido certeramente. Aun sabiendo esto, sé que este caso es especial. Una cosa no quita la otra.
  Rojo congo. Básicamente, todas y cada una de las relaciones que establezca desde este día hasta mi defunción seguirán el mismo esquema y serán irracionalmente únicas.

  Hasta qué punto no son esas piernas con esas medias, o esos besos pausados, de ella o de absolutamente cualquier otra es el centro de toda la cuestión. Resulta, de hecho, que es una cuestión que no puedo responder hasta, no sé, tal vez una semana, tal vez un año...

  Tiempo al tiempo y... bueno, sabéis cómo seguía la frase.

sábado, 2 de octubre de 2010

"A 1/9/10"

  Me han despertado Iñaki y Jonathan cuando han llegado de hacer la matrícula, sobre las 13. He desayunado los acostumbrados cereales y más tarde Lorena ha hecho arroz blanco por un lado y revuelto de champiñones, atún y arroz por otro. Nos hemos ido soporizando hasta que todos se han acostado. Me he quedado solo esperando a estos señores... Llegan sobre las 19, Lorena sale a la luz y después el resto. Vamos a comprar al Lidl, arroz, queso, galletas y mierdas varias. Hacemos los rollitos de primavera y arroz tres delicias. Añadimos salsa agridulce y salsa de mango (?). Habíamos quedado con Mika para las 23 en Einstein, cosa que recordamos a las diez y media. Pasado un rato largo y tras convencer a Iñaki de que saliera y aceptar que Jonathan no, salimos para allá. Gran señor, señor Mika. Compramos ron Almirante y cuatro litronas, hielo y vasos. Al botellódromo. Se echa en falta a Rebeca y Raúl, pero allí y pasado un buen rato aparecen Maite, Adri, Laura, María, los dos Pedros... Y sí, es la primera vez que bebo, pero no pasa nada. No al menos con el primero. Poca cosa, en realidad, con el segundo. Con el tercero, la realidad danza a mi alrededor a un ritmo un poco extraño... La conversación a la que llegamos entonces no tiene precio, sencillamente, desde las novias, tanteando por nuestras vivencias hasta llegar a la forma que tenemos de amar a personas que, casualmente, merecen el mayor de nuestros odios. Árboles, palacios, utopías, conexiones... He establecido grandes conexiones esta noche, sin duda. En fin, con el cuarto en mano, echamos a andar hacia la zona de pubs. Riendo ampliamente y hablando mucho, llegamos a un pub, salimos al poco rato y entramos en un segundo, salimos al rato largo, o cuatro o cinco canciones después y volvemos al piso, acompañados de Mika y un carrito de la compra. Aquí, hacemos las camas y la gente comienza a desaparecer. ¿Sueño? No... Pues eso, aquí solo, reflexionando, orgulloso de haberos conocido y sobre todo de compartir esta fracción de mi vida con vosotros, esperando compartir con vosotros todo lo que pueda y más.

Hummm...
Con alcohol por mis venas, mi capacidad literaria disminuye, a diferencia de Poe, pero es un diario, quién se va a quejar.

  Óptimo.