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Sólo estamos buscando al Hombre.
No necesitamos otros mundos. Necesitamos espejos.
No sabemos qué hacer con los otros mundos.
Un sólo mundo, el nuestro, nos es suficiente; pero no podemos aceptarlo tal y como es.
Solaris ~ Stanisłav Lem

lunes, 24 de abril de 2017

Llueve...



  Por una vez no quiero que llueva. Por una vez quiero que pare de llover. Que asole esta ciudad el sol con sus llamaradas, como queman y cuartean la pintura los rayos y la arrancan de los muros de piedra, la madera gris y el hierro viejo.
  Que borren mi memoria como el calor borra la candidez de los sepulcros, como la luz cauteriza y dispersa las historias dibujadas milenios ha. Igual de lejana quiero sentir mi memoria, ajada como la rueda de un carro, cuarteada como un lienzo, desgastada como un pergamino. Que me queme el sol, que pula mis huesos viejos, arranque de mí hasta el último jirón de congoja.
  Que sequen mi hiel, mi rabia. Quiero libar al gran Páramo toda mi cólera, toda mi angustia. Porque lo que a mí me anega y encharca, el Páramo deseca, reseca, consume y dispersa. Que se consuma todo, desaparezca por entre las grietas, fluya hasta el horizonte.
  Y que lo que quede sea yo, sin más adornos ni artificios, sin más mentiras ni debilidades. Que lo que quede sea yo y nada más ni nadie más.

  Pero... nunca llueve a gusto de todos.

viernes, 3 de marzo de 2017

Ensordece

Ensordece el metal. Ruge el viento. Me aplasta, me agita, me sacude. I cry all the tears. Sacude y empapa el café mis entrañas. Todo inunda todo. Se hunde Númenór bajo la vorágine y la ira. Que mi vida es mía, y mi victoria sobre la muerte se mide en segundos...

sábado, 7 de enero de 2017

Café frío


Arde el café. Su sabor inunda el paladar, su calor alienta mis manos primero y luego mi mente. Su olor llena el frío aire de la habitación. Afuera truena, rugiendo la tormenta. Dentro el sabroso calor le da sentido a esta hora de la tarde.

Se congela el café. Su amargura resiste en mi lengua, en mi garganta, en mi nariz, mucho tiempo después del último sorbo. Su frío atenaza mis manos, ahueca mi pecho. El aire húmedo y frío, quieto. Mi mente truena, me duele la cabeza. La taza se vacía.

Ruge la tormenta en silencio. Vuelve a hacer frío.